Gran Rosario: la falta de capacitación que margina. Y encierra?
Por Rodrigo Cerdá.
El difícil acceso a la educación y a la capacitación en oficios
como problema fundamental para llegar al trabajo formal. Aumento de ingresos en
las cárceles de Santa Fe, discriminación de género, estigmatización y perjuicio
a inmigrantes es una combinación explosiva en Rosario que impide alcanzar una de las
premisas de la democracia: la igualdad de
derechos y oportunidades.
Reina
Campos hace 18 años que vive en barrio Vía Onda, pero llegó hace 33 años a
Rosario buscando un lugar más accesible que le permitiera salir de la situación
de calle en la que estaba. “Los que llegan al empleo formal son muy pocos
porque al no tener los estudios completos no consiguen un empleo formal”, dijo
la referente para comenzar la charla en el patio de su humilde casa donde las
familias llegan día a día para encontrar algo de contención.
En una entrevista
exclusiva para éste medio le preguntamos a Reina qué haría falta para
cambiar la situación de marginación y desigualdad que padecen, describió con
claridad que necesitan: “Calzado, el colectivo, los materiales para la escuela,
me ha pasado a mí que no he llegado a completar los materiales para mandarlo a
mí hijo a la escuela. Después es importante que el chico esté bien, que tenga
un buen ánimo, que tenga una buena alimentación. Un chico que no esté bien
alimentado no va a tener la lucidez suficiente para trabajar con su mente. Si
no está bien alimentado eso tiene que ver”, insiste Reina marcando que hay necesidad
de un plato de comida y relata con tristeza -y ojos brillosos- que “a veces los
chicos tienen una sola comida, que es con la que vienen del comedor y con esa
pasan hasta el otro día, que vuelven a ir al comedor”.
Como Reina cientos de miles de argentinos terminan viviendo
en una villa como última opción al encontrarse excluidos, viviendo en la calle.
Y esto se da por un sistema desigual que margina a personas, que impide
garantizar la igualdad y el derecho a la educación, alimentación, salud, vivienda
y también a un trabajo digno.
La Organización de Naciones Unidas asegura que América
Latina es la región en desarrollo más urbanizada y desigual del mundo, en ella
más de 100 millones de personas viven en zonas urbanas y residen en
asentamientos informales. Según un relevamiento de Techo
Argentina del 2016 existen 3.826 asentamientos en todo el territorio nacional.
En la provincia de Santa Fe son 332 las villas –equivale al casi 9 % del total
nacional- y en el Área Metropolitana de Rosario existen unos 174 asentamientos,
donde viven 49.475 familias, lo que equivale casi al 18 por ciento de la
población de la región.
Los objetivos del Relevamiento de Asentamientos Informales
(RAI) de Techo, según se pueden ver en el informe, son determinar, caracterizar
y georreferenciar los asentamientos existentes al mes de mayo del año 2016,
identificar las mejoras o avances, si existiesen, en cuanto a servicios e
infraestructura y compararlos con el
relevamiento realizado en 2013.
Patricia Cáceres
llegó a Rosario en el 93, oriunda de la ciudad de Santa Fe cuenta que compró un
ranchito en esa época a 150 pesos, recuerda con ironía y agrega que: “hoy por
hoy ya tengo 5 piezas y progresé, todos mis hijos estudian, yo hice la noche,
conozco bien la calle, los boliches y esa vida no lo voy a negar porque fue la
que me dio de comer y educación para mis hijos”.
Entre mate y mate Patricia responde sobre los trabajos a los
que acceden sus vecinos: “Mayormente acá en el barrio trabajan en la construcción
que es lo que siempre hay, después con los carros y de paqueteros. Pero casi
todos llegan a séptimo grado y no terminan la secundaria. A mí de qué me sirve
que mi hija se vaya a bailar en las telas, me entendés”, reflexiona sobre
algunos de los talleres municipales que hay en la zona sudoeste –Avellaneda y
Garibaldi- donde vive hoy, barrio que puede georreferenciarse en la web de Techo
como una de las zonas censadas.
Oscar
Talero, de barrio Empalme Graneros, llegó desde Paraje El Colchón de la
provincia de Chaco y recuerda memorioso que: “Muchas veces cuando lo pienso me
da ganas de estar de vuelta en mis pagos, en el norte. Yo estudiaba en ese
momento, era pibe, me tocó el tiempo mucho más feo con respecto a la
discriminación en Chaco. Pero yo seguía, hice cuarto año en la secundaria, yo
tenía una meta que era llegar a ser profesional”, nos dice convencido y
tranquilo en una entrevista muy cordial
en los estudios de la radio comunitaria que posee su organización, Qadhuoqte,
en el noroeste de Rosario.
“Por ahí alguno me decía que era boliviano, me decían che
bolita y yo respondía que no era boliviano, soy Toba, del pueblo Qom”, describe
Oscar Talero con mucha bronca y explica el problema de los pibes que tiene que trasladarse
para ir a los cursos de capacitación en oficios que ofrece el estado: “Porque si
sos medio negrito, según como te peinaste o tenés el cabello largo te tienen
miedo, primero te tienen miedo y el gran temor que tienen los pibes es que
cuando cruzan la ciudad para ir a capacitarse los revisan o los llevan a la
comisaría. Ese es un gran problema que notamos y entonces como organización
comenzamos a pensar como ejecutar los talleres desde aquí, lo hemos hecho y hoy
muchos hombres, muchos papás que tienen familia hoy tienen trabajo formal, es
más hasta algunos se especializaron en el tema construcción, hay algunos
albañiles, algunos carpinteros, algunos cementistas, algunos herreros y eso me
fortalece cuando veo a un hermano vecino que una pequeña manito que le dimos desde
la organización fortalece su esfuerzo, fortalece su identidad, fortalece su
capacidad. Esto es lo que muchas veces a uno lo motiva y la verdad que eso es
muy importante”, describe con un orgullo que le infla el pecho y lo anima a no
bajar los brazos.
Pero Oscar Talero no
se queda de brazos cruzados y propone algunas iniciativas para abordar la
problemática: “A nosotros nos gustaría tener un centro de formación profesional
acá en el barrio y es algo que nunca me lo saco de la cabeza, un centro da
capacitación en el territorio, en la comunidad. Eso le daría mucho empuje a
muchos pibes que hoy están dando vueltas. Yo a los pibes los motivo muchas
veces diciéndoles que no se puede vivir de algo que no existe, sino que hay que
vivir de algo que exista y cuando tenga un sueño lo tienen que palpar, luchar
hasta obtenerlo y así se construye la vida”.
El trabajo y los
inmigrantes
Un informe
del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, basado en la encuesta
permanente de hogares de 2017, destaca que sobre el 4,5% de la población total
que representan los inmigrantes existe en ese sector una tasa de 7,7% de
desocupación contra un 8,9% de desocupación en los nacionalizados argentinos.
Esto muestra que los inmigrantes obtienen más empleos pero al analizar los
resultados encontramos que la mitad de ellos accede a un trabajo no registrado,
situación que atenta contra sus derechos humanos. Precarizados, en las grandes
urbes como el Gran Rosario, las migraciones sufren las primeras consecuencias
de un modelo injusto, de situaciones como las que Oscar dice haber vivido en
carne propia.
Al consultar a Reina sobre la experiencia de la comunidad en
el acceso a un empleo formal argumenta que: “Empleo formal son muy pocos, porque
por el tema de la escuela donde muchos no pueden terminarla y al no tener los
estudios completos no tienen un acceso formal al trabajo. Ese es el problema de
los chicos que justamente no tienen un acceso al trabajo porque no pueden
terminar la escuela. En el lugar donde estamos hoy sale una nena con unas
zapatillas limpias y secas con un día de lluvias cuando vuelve como las tiene”,
lanza como interrogante para recalcar que en el barrio conviven entre las vías
(ondas), la tierra y el barro.
Pero Reina tampoco se resigna y plantea que es prioridad y
se necesita: “Capacitación, preguntar vos qué querés hacer y los chicos van a
decir. Tienen ganas, hay ganas de tener un buen trabajo porque a nadie le gusta
salir hoy con una bicicleta a pedir o salir a cirujear, le gustaría tener un
oficio pero si no tienen capacitación”, dice con signos de resignación y amargura
que desfiguran su rostro.
A su turno Patricia nos deja otro interrogante para reflexionar
con mucha crudeza: “Se habla mucho de la violencia, de la mujer, pero cuando
realmente esa chica necesita del estado, el estado no está presente
directamente, es así. Me da tristeza haberlas conocido de chicas y verlas hoy
como están, las madres llevaron esa vida y las hijas también, ya son varias
generaciones. Una chica del barrio va a buscar trabajo y no sabe cómo actuar,
qué decir y si lo que hace va a estar bien o mal. Queda tímida y le dicen mirá
te doy 150 pesos y por eso vení y trabajame todo el día como esclava”.
Mujeres y trabajo:
las más marginadas
En el Informe
Mujeres y Mercado del Trabajo, desarrollado por el Instituto Nacional de
las Mujeres y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación en base a la Encuesta
Permanente de Hogares 2017, donde los profesionales se propusieron visibilizar
la relación entre la educación formal y el acceso al trabajo. El primer dato
relevante es que los varones con un 64,7% acceden con más facilidad a un
empleo, mientras que las mujeres llegan al 43,4%. Cuando abordamos el nivel de
desempleo son las mujeres las que encabezan el ranking con el 9,5% contra un
7,3% de varones desocupados. También queda reflejada una clara feminización del
servicio de cuidados donde el 95% es cubierto por mujeres, contra sólo un 5% de
varones.
Patricia continua describiendo lo que su experiencia le deja
ver en su entorno, en su barrio: “Eso es porque no saben de números, lo que se
cobra y todo eso falta acá, que las personas y la juventud sepan cómo encarar
un trabajo que es importante. Porque no es nada más darle un sueldito y ya
está, a mí personalmente esos 3 mil pesos que le están dando si no los están
capacitando en algo no tiene sentido, porque es como dicen un montón de gente,
es darle de comer a la vagancia porque no le está dando producción, vos tenés
que producir, sino no tiene sentido, que te den un sueldo y no te están
enseñando nada”.
A lo largo de las entrevistas, y con la visita a los barrios
mencionados, pudo comprobarse el fracaso de las políticas públicas de las
últimas décadas en el país. Pero como contraposición a eso encontramos mucho
compromiso y solidaridad en los espacios comunitarios que nos alienta a pensar
que el futuro se construye también desde el territorio, y no sólo desde las
políticas de los diferentes niveles del estado.
Si tomamos los datos del Informe
de Gestión 2015, suministrados por la Secretaría de Asuntos Penitenciarios
del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Santa Fe, es terrible ver cómo
han aumentado los encierros en cárceles. Si analizamos los números
suministrados desde el año 2000 hasta el 2015 los internos se duplicaron al
pasar de 1.784 a 3.759. Éste dato confirma el fracaso de la política en materia
de educación, capacitación e integración social donde las cárceles terminan
siendo un depósito de aquellos desechables, los marginados del sistema que encierra y castiga.
Esperanzas, sueños, ganas, también son alternativas al
abandono, a la desidia y a la indiferencia de funcionarios públicos que poco
les interesa trabajar para dar cumplimiento de los derechos ciudadanos en
Argentina. Talleres, asociaciones civiles, cooperativas, copas de leche,
centros comunitarios, vecinos y vecinas enseñando, generando acciones que son
un ejemplo y que nos hace pensar que no todo está perdido.
| Foto Natalia Pereyra. Cucha de la mascota |
Así como Reina, Oscar y Patricia vienen luchando hace décadas en sus territorios existen miles más que están dispuestos a dar la batalla y ganarle al individualismo, a la corrupción, a la ineficiencia y a un modelo consumista que tiene como objetivo garantizar ganancias extraordinarias a aquellos que detentan el poder económico y los medios de producción actuales.
Ésta situación de elementos sociales que abordamos,
entremezclando las historias y visiones de tres referentes barriales junto a algunos
dato oficiales, muestra la debilidad que tiene la zona metropolitana del Gran
Rosario. En contraposición a la realidad social injusta la metrópoli representa
una de las regiones más ricas del mundo con el ingreso per cápita más alto de
toda Sudamérica.
Bibliografía consultada:
Relevamiento Techo Argentina año 2016: https://www.techo.org/argentina/wp-content/uploads/sites/3/2019/04/Informe-Relevamiento-de-Asentamientos-Informales-2016-TECHO-Argentina.pdf
Geo localización: http://relevamiento.techo.org.ar/
Hermanos Latinoamericanos, su inserción laboral en los
aglomerados con mayor presencia migratoria: http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/insercion_laboral_trabajadores_migrantes.pdf
Informe Mujeres y mercado de trabajo: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/informe-mujeres-mercado-trabajo.pdf
Secretaría de Asuntos Penitenciarios Informe de Gestión
2015: https://www.santafe.gov.ar/index.php/web/content/download/229141/1199843/file/Informe%20de%20gesti%C3%B3n%202015%20-%20Secretar%C3%ADa%20de%20Asuntos%20%20Penitenciarios.pdf
Datos Censo 2010 Indec: https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/poblacion/censo2010_tomo1.pdf
Entrevistas:
Documental para la Universidad Nacional de Rosario, carrera
de Postítulo en Periodismo y Comunicación año 2018 de la materia Socio
antropología de la Comunicación, realizado por Natalia Pereyra, Gustavo Bega y
Rodrigo Cerdá. Link: https://youtu.be/IYWxaZ2m7os



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