Feced



Postítulo en Periodismo 2019 
email: rubinichb@gmail.com
Alumno: Blas Rubinich


Feced: el nombre de una causa:
la de una matriz instituid


La Historia Oficial
Ante cada crimen, la burocracia policial arma su propio relato, construyendo versiones legales de los hechos que son replicadas por los medios de comunicación, quienes respondiendo al interés político y comercial de sus dueños dan un viso de legalidad a crímenes de lesa humanidad, denominados “enfrentamientos” en épocas de dictadura. 
El 17 de diciembre del 1978, aparece publicada en La Capital una nota que acata el parte oficial “en Av. Pellegrini 1685 mediante un enfrentamiento mueren terroristas”. 
Conrado Mario Galdame, (25) estudiante de Ingeniería, hacía poco tiempo residía en el domicilio de  su amigo Rory Céspedes Chuang, (22) estudiante de Medicina y María Antonieta Céspedes Chuang, (21 ) de Odontología, su hermana , quien se encontraba de visita. Ellos tres eran “los subvesivos” que referenciaba el periódico de mayor tirada en la ciudad. 
La versión oficial escrita por el puño y letra de la policía, primó por el lapso de 46 largos años, hasta que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº II de Rosario dio sentencia. 
En el “Caso Galdame, se reconoce: 
  1. Diferencia horaria entre los hechos ocurridos el 16 de diciembre. 
  2. Inexistencia del acta de defunción verificada por la Dirección General de Registro Civil de la Prov. Santa Fe, testimonio que concuerda con lo expresado por Conrado Dalmaso Galdame Pinasco (padre) y Roberto Felipe Galdame Pinasco (tío), quienes reconocieron el cuerpo, habían dicho: “no haberla visto”.
  3. Ángel Florindo Ruani, ex detenido (privado de su libertad), como testigo. En su declaración evidencia la construcción mediática del relato por parte de los uniformados: “Con la aparición de la noticia, dedujimos que a Conrado lo habían matado. Porque anterior a eso, escuchamos tiros y muchas corridas, el “Ciego” Lo Fiego nos dijo que se olvidaran de todo lo visto y escuchado ahí adentro, había manchas y charcos de sangre”. 

Al releer la cita, no solo deduce el asesinato, sino que corrobora la colaboración de los difusores de comunicación (noticieros, radios y diarios) quienes replicaban acríticamente el acontecimiento del hecho que devino en reclamos provenientes de la Cancillería Peruana, por el vínculo de los hermanos (Céspedes Chung) con un familiar de profesión militar.
Enjuiciados Carlos Ulpiano Altamirano, Lucio César Nast, Eduardo Dugour, Julio Héctor Fermoselle, Ernesto Vallejo, Ramón Telmo Alcides Ibarra, Ovidio Marcelo Olizagoitía, Jose Rúben Lo Fiego y Ricardo José Torres, juzgados por crímenes, torturas y violaciones cometidas en torno al centro clandestino montado en la ex Jefatura de Policía de la Provincia de Santa Fe, corresponde aseverar que el Servicio de Inteligencia del cual formaron parte, fue más que un punto escondido en el mapa por el que hubo 2.000 personas  detenidas y secuestradas. 
La transformación de esa esquina en un lugar recóndito es consecuencia del plan sistemático de represión, con el aval de que autoridades legislativas, vice Almirante Jorge Desimeoni (Gobernador Provincial) y el Capitán Augusto Félix Cristiani (Intendente de Rosario). Actores principales de dar comienzo a la noche más oscura de nuestra provincia, reubicando a Agustín Feced en el puesto de Jefe de Policía.

¿Qué es “Feced”?

I, II, III y IV Causas
Una mega-causa que así se acuña por el hecho de ser la más relevante, que existe en Rosario, iniciada en 1983 cuando todavía Raúl Alfonsín no había asumido como Presidente y los tribunales se encontraban en plena feria judicial. 
El aporte de Gabriela Durruty, abogada de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y asesora a los sobrevivientes del terrorismo de Estado, fue de utilidad a la hora de la elaboración de estas líneas intentando develar las mutaciones del proceso judicial, que no prescribe por ser crímenes de lesa humanidad, pero que sí va modificándose en su denominación, a saber:
- De “Feced I” se desprende la caratulada como “Díaz Bessone”, quien fuera Ministro de Planeamiento de Jorge Rafael Videla. Los primeros denunciantes fueron sobrevivientes que declararon ante el Tribunal Provincial, debido a los ilícitos cometidos por los integrantes del Servicio de Inteligencia -


- “La Nast” es también un desprendimiento de la segunda instancia del juicio y la tercera se registra como “Ibarra”. Desde aquella fecha hasta la actualidad la causa continúa en tramite en el Tribunal Federal Penal Nº 4 en la competencia del Juez Instructor Marcelo Bailaque -

- Las leyes Nº 23.521(Obediencia de Vida) y 23.492 (Punto Final) fueron infamias que nos dejaron sin derecho a juicio durante el lapso de tres décadas -
El expediente fue archivado en junio de 87´. Y la Ley de Obediencia de Vida, arrogó facultades de sentencia judicial en la que los mandos medios quedaron exentos de responsabilidad, por el hecho de cumplir con órdenes de sus superiores. Tras ello, los miembros de la Cámara Federal en lo Penal de Rosario resolvieron el sobreseimiento en la presente causa por extinción de la acción penal, respecto del imputado en diciembre de 1989.
La Abogada por (APDH) aprecia la creación de “Los Juicios por la Verdad”, que si bien era un procedimiento judicial sin efecto penal, dentro del contexto de impunidad e imposibilidad que representaban las leyes anteriormente nombradas, registraron testimonios de imputados y damnificados que permitieron conservar en agenda jurídica, política y mediática, la vulneración del derecho a la reconstrucción de lo ocurrido hasta que la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ordenó a investigar y sancionar los delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura cívico, eclesiástica y militar. 
En sintesís:“La popularmente llamada “Causa Feced”, una vez culminada la investigación en instrucción penal (etapa intermedia), se resolvió dar inicio al juicio oral en julio de 2010, develando el modus operandis perpetrado desde la impunidad y perversidad evidente en el accionar represivo en cada una de las 270 denuncias, palpable en el cuerpo Nº 35 de la causa que delata el orden jerárquico y su respectiva división de tareas dentro del Servicio de Informaciones y oficiales del Comando del II Cuerpo de Ejército”.


¿Quién fue?
Emblema de la represión ilegal


El interrogante acerca de ¿Quién era Feced? es resuelto gracias a la investigación periodística de Carlos Del Frade (Diputado por el Frente Popular y Social de Santa Fe), en su libro: “¿Quien era Feced? Historia política de la represión en el Gran Rosario”. 

- Ante la Conadep lo señalaban como líder que encabezaba los interrogatorios y las sesiones de torturas dentro del subsuelo del edificio de la Jefatura. Contrariamente, la justicia federal rosarina ante la sutil presencia del entonces Ministerio del Interior de la Nación Antonio Troccoli, el Gobernador Jose María Vernet y su Ministro de Gobierno Eduardo Cevallo, elegía no controlar la “prisión rigurosa” por la que el acusado había sido procesado. Ignorando que el principal responsable de las 520 desapariciones producidas en Santa Fe, dos años después de su muerte oficial ESTABA VIVO - redactó el periodista, en su libro que intenta devalar la incógnita sobre ¿Quién era Feced?
En su investigación, tras visitar Formosa, el lugar de los hechos, se dan ávidas cuentas del no registro del ingreso del cuerpo en forma oficial e inconsistencias en el horario en que el cuerpo fue inhumado: “si fue a las 17.30 en el cementerio San Antonio ¿Cómo se hizo? Si desde las 13 hs no había personal municipal necesario para subir el cajón en su actual tumba a tres metros de altura”. 
También fundamenta algunas de las circunstancias por la que creyó que la causa, mantenia un alo de nebuloso encubrimiento - El folio 5.228 de la causa federal Nº incluye el acta de defunción de Feced fechada el 21 de julio de 1986. Mientras que el folio 10.239 hace plausible la desestimación por parte de la Justicia Federal ante el pedido de Francisco Oyarzábal, hermano de uno de los siete fusilados en Los Surgentes en octubre de 1976. quien solicitó el paradero de Feced, a consecunecia del rumor, acerca la posible radicación del gendarme en Paraguay -
Otra versión, la del Periodista Claudio De Luca, fundador de “Aire Libre”, acercó una pieza desencadenante que consistió en la tarjeta de ingreso al Hotel Ariston (Córdoba 2554), recinto en donde trabajó durante diez años (83 al 93) como Conserje, refiriendo cómo fue la obtención del comprobante: Al ser jornadas extensas, de unas ocho horas diarias, en las cuales me encontraba con ratos libres e aprovechando lo emblemático que resultaba ese hotel para personalidades destacadas de la política o la cultura local, utilizaba el tiempito para construir una agenda telefónica con fines periodísticos. Una de esas tarjetas tenía el nombre de Agustín Feced”. Dato que contradice lo escrito en su acta de defunción. 
Semejante impunidad encuadra con la hipótesis del periodista que le asigna en primera instancia a la omisión del tema en los medios: “La Capital y La Tribuna eran la hegemonía y en ellos no había periodistas abocados al tema de los DDHH. Las radios no abrían sus micrófonos a los sectores denunciantes, prácticamente de esos temas no se hablaba. Impunidad es la correcta y concreta forma de enunciarlo”.

El Interventor
A medida que se transformaba en todo un cuadro impulsado por y desde la Doctrina de Seguridad Nacional, tuvo que convertirse en el monstruo que infundía terrorismo de Estado, contabilizando 270 imputaciones por delitos de lesa humanidad en su haber. Su lóbrega carrera militar fue construida con los artilugios inconstitucionales: la intervención. 
Una vez re establecido el órden democrático (post etapa de Onganía), sus funciones como Jefe de Unidad Regional II de Policía, pasó a la clandestinidad con el alias de “Rubén Alberto Carlucci”, nombre robado de un asesinado por su patota en Los Surgentes (Córdoba), denuncia que en la mega-causa portadora de su apellido, engorda otro expediente incriminador. 
Dentro de las actividades producidas en la región, intervenciones contra la subversión y el rosariazo fueron mojones en la carrera militar. En 1939 se recibe de Maestro en la Escuela Normal Superior Nº 3 “Mariano Moreno” (Entre Ríos 2361, Rosario) donde su nombre y apellido quedaron registrados a una conducta que oscilaba de buena a muy buena, sin ningún reto u observación en su estadía por el bachillerato, como lo muestra el libro matriz de calificaciones obtenidas.
Que la palabra “matriz” irrumpa en escena no corresponde a una situación azarosa. “El Jefe” antes de ser Gendarme tuvo que responder a la imposición heredara por la cadena el mandato familiar, más precisamente, el de su padre Blas Feced, también docente. 
Indudablemente obedeció al lineamiento producto de la imposición, de igual modo que ejecutaba los deseos de sus superiores.

Alberto Ciro Gollán, hijo de Alberto Gollán fundador de Canal 3, en una entrevista a Rosario/12, reveló la actitud sanguinaria del Gendarme: “Para él una orden era el placer de cumplirla. Por eso le dieron la orden de exterminar. En su discurso también había un goce, porque el que llegaba primero mataba. Y para él matar era un goce”


Del pueblo a la ciudad

Agustín Feced nació en Acebal, el pueblo cuyo nombre se atribuye a los arbustos de “acebos” pobladores de éste hace más de cien años, y su crecimiento, a los ferrocarriles hacedores de la expansión agropecuaria y poblacional. Autoridades comunales al ser consultada sobre el natalicio del personaje investigado, extraoficialmente han reconocido desconocer. 
El crecimiento edilicio en las manzanas linderas a la actual Sede de Gobernación, crece a pasos agigantados.  Los gritos de auxilio y ruidos de torturas, han callado. La ex Jefatura de Policía, lugar donde operó el Servicios de Informaciones, es parte del “circuito de la memoria”, donde personas visitan el mayor centro de detención clandestina que tuvo la ciudad.
Ahí en donde la humedad se aferra en los rincones de las paredes por las que no entra el sol. Del lado de afuera de los muros, la vida del macro centro rosarino transcurre en la cotidianidad. Por dentro de la masa de concreto se guardan macabros misterios.  

Durruty (abogada de la parte querellante):parte de los uniformados han sido identificados en el inconsciente colectivo como responsables. Aún la civilidad no dio parte de la culpabilidad directa con la que cargan los sectores empresariales y eclesiásticos”.
De Luca (revisiona el rol de monopolios comunicativos que dan cuenta de una matriz instituida): “las fuerzas vivas eran las voces de las instituciones, que en noticieros y cables de noticias hacían un cono de silencio tan enorme, que sólo se entiende en ese contexto, el golpe cívico y militar”.

Si el músculo de la memoria reposa en la mirada de organismos, asociaciones u organizaciones x los derechos humanos. Y como sociedad civil, no nos examinamos. viviremos desmemoriados; tal vez, curados de espanto (en la comodidad de la ignorancia), pero anestesiados como si nos creyéramos que lo ocurrido fuera sólo en un pasado lejano. En un había una vez, en un lugar muy pero muy lejano...

Biografía utilizada

  • Procuración General de la Nación, “Unidad Fiscal de Coordinación y Seguimiento por Violaciones a los Derechos Humanos cometidos durante el terrorismo de Estado”, 6 de mayo 2009.
  • Carlos Del Frade, “Historias Argentinas: de Cancha Rayada a los billetes del hornero y el guanaco. De la guerra del Paraguay al narcotráfico. De Belgrano a Macri”, 2018.
  • Poder Judicial de la Nación, “Sentencia N° 21/2014” 2018.
  • Comisión Investigadora del Parlamento Santafesino,  “Caso Brandazza”, 1973.
  • Federico Mittelbach, “Informe sobre desaparecedores”, Ediciones La Urraca Bs. As, 1986.
  • Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Rosario N° 1, “Causa: Oscar Pascual, Guerrieri”, 15 de abril 2010.

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